Como hacer que tus hijos se sientan amados todos los días
Gestos diarios y comunicación
Tiempo de calidad: Aparta 10 minutos diarios sin el teléfono para hacer algo que ellos elijan, demostrando que son tu prioridad.
Afecto físico: Besos, abrazos, caricias y contacto físico les dan seguridad y amor tangible.
Escucha activa: Cuando hablen, haz contacto visual, ponte a su altura y escucha con empatía, validando sus sentimientos.
Palabras de amor: Diles «te amo», «eres importante», «me encanta tu sonrisa» y elogia su esfuerzo, no solo el resultado.
Notas sorpresa: Deja mensajes cariñosos en su lonchera o almohada para que se sientan queridos incluso cuando no estás.
Interés genuino: Conoce sus pasiones, préstales atención y demuestra orgullo por sus logros, grandes o pequeños.
Fortalecimiento emocional
Conoce sus «lenguajes del amor»: Descubre si tu hijo responde mejor a palabras, tiempo, regalos, actos de servicio o contacto físico, y exprésale, amor en su idioma.
Evita comparaciones: Cada niño es único; no los compares con hermanos o amigos para no dañar su autovaloración.
Responde a sus necesidades: Ajusta tu crianza a su edad, dando más independencia a los adolescentes y más cercanía a los pequeños, según lo necesiten.
Reconoce el esfuerzo: Valora la dedicación y el trabajo duro, no solo el éxito final, para construir su autoestima.
Actividades y ambiente
Crea rutinas: Establece rutinas diarias y claras para darles seguridad y previsibilidad.
Fomenta la comunicación: Anímalos a expresar sus emociones y a hablar sobre sus días, creando un ambiente de confianza.
Pequeños «botones dorados»: Sorpréndelos con gestos inesperados de amor incondicional, como un «ataque de mimos» o una canción, para hacerlos sentir valorados por quienes son.