Acompañar a los hijos sin descuidarse a una misma requiere establecer límites saludables, priorizar el autocuidado y fomentar su autonomía. Es vital dedicar tiempo diario a intereses propios, comunicar las propias necesidades y emociones, y entender que cuidar de la salud mental propia mejora la calidad de la crianza, permitiendo dar desde la plenitud y no desde el agotamiento.
Claves para lograr este equilibrio
Es fundamental recordar que dedicar tiempo a ti misma no es negligencia, sino una forma de recargar energía para acompañarlos mejor.