Berrinche o crisis emocional, como reconocer que pasa con tu hijo

Cada niño reacciona de forma diferente a las dificultades que se le presentan. Nuestra cultura también influye en la forma de expresar nuestras emociones; en algunas culturas no es aceptable expresar emociones y llorar en público, mientras que en otras sí lo es.

Un berrinche es una reacción dirigida para obtener algo o evitar una tarea, y el niño mantiene cierta conexión con su entorno. Una crisis emocional es una pérdida de control por sobrecarga (miedo o frustración) donde el niño no puede escuchar ni procesar su entorno, y se siente realmente abrumado.

Sabias que, en momentos de estrés y crisis, los niños observan los comportamientos y reacciones de los adultos para aprender a gestionar sus propias emociones; entonces es importante recodar que, si los hijos reaccionan a veces de formas desbordada, puede ser porque están viendo eso en casa y están copiando modelos.

Berrinche (Manipulación o petición)

  • Objetivo claro: El niño busca algo específico (juguete, dulce) o intenta evitar algo que no le gusta (bañarse, ir a dormir).
  • Hay conexión: El niño te observa si reaccionas a su conducta, está atento.
  • Se detiene: Cede o disminuye notablemente la intensidad de su conducta en cuanto obtiene lo que quiere.
  • Enfoque: Hay más frustración que angustia.

 

Desborde o Crisis Emocional (Sobrecarga)

  • Sin motivo claro aparente: Ocurre por estar cansado, con hambre, sobre estimulado o estresado por algo que a veces el mismo no entiende.
  • Pérdida de control: El niño está fuera de sí, hiperventilando, gritando sin escuchar razones, intentando escapar del lugar donde esta.
  • No cede rápido: Obtener lo que quiere o evadir lo que le molesta no detiene el llanto, pues su sistema nervioso está saturado.
  • Angustia profunda: Da la impresión de que el niño no fuera capaz de calmarse por sí mismo.

 

Como actuar en el momento

  • Manten la calma; no te lo tomes como un ataque personal porque no lo es, tu como mama/papa eres su lugar seguro para liberar el estrés del día, por eso la reacción es así contigo.
  • Valida a tu hijo sin juzgar; ponte a su nivel de entendimiento, baja el tono de voz y nómbrale con cierta tranquilidad lo que estas observando, frases como «me doy cuenta de que estás muy enojado, pero así no puedo entenderte, háblame para ayudarte», esto aumenta la posibilidad de que tu hijo se sienta comprendido.
  • Ofrece contención de manera rápida; a veces un abrazo es útil, mientras que otras veces necesitan un poco de espacio físico, pero siempre con tu presencia constante.
  • Evita cualquier tipo de negociación o educar en el momento de la crisis porque no te entenderá y menso te hará caso; la educación y la reflexión ocurren cuando el niño ya ha recuperado la calma y es capaz de escuchar y por ende comprender.
  • Ten presente que, si es un berrinche, lo ideal es mantener la calma y la vez ser firme con el límite sin enojarse (no pegar ni insultar), y sobre todo no ceder ante la exigencia de lo que quiere.
  • En el caso de un desbordamiento emocional, el niño no está intentando manipular, sino que necesita tu ayuda para regularse porque no puede solo, de pasar esto de forma continua tienes que buscar apoyo del psicólogo infantil.