La persona con discapacidad es aquella que tiene una o más deficiencias físicas, sensoriales, mentales o intelectuales de carácter permanente que, al interactuar con diversas barreras actitudinales y del entorno, no ejerza o pueda verse impedida en el ejercicio de sus derechos y su inclusión plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones que las demás.
Cuando diagnostican a un hijo con alguna discapacidad nos tenemos que enfrentar a la incertidumbre de lo que va a ocurrir de ahora en adelante, y esta situación genera diversas emociones que son intensas y dolorosas.
Los padres nos tenemos que activar, porque el niño nos necesita en todo sentido y hay que estar ahí a su lado; pero cómo se hace si uno mismo no sabe cómo manejar el propio dolor, cómo se sale de ese estado de tristeza y angustia.
Algunas estrategias que son útiles para afrontar la situación