Actualmente los niños se distraen de forma continua, cualquier cosa suele llamarles la atención; en realidad esto es algo habitual, pero debemos tratar de ayudarles a que se focalicen en la tarea que tiene que realizar.
Cada vez nos encontramos más niños con problemas de concentración, debido en parte al elevado número de estímulos y de informaciones nuevas; es por eso por lo que aprender a seleccionar un estímulo determinado de entre todos los que hay a su alrededor, es una tarea difícil para los padres y profesores. Pero tenemos que ser optimistas, cuando el niño aprende a sostener la atención durante un tiempo en un estímulo determinado, puede ya concentrarse, y esta es una definitivamente una habilidad indispensable en el proceso de aprendizaje de todo ser humano.
Consejos para mejorar la atención y la concentración
- Mantener el ambiente de estudio con lo mínimo que pueda distraerlo; nada de dispositivos electrónicos como TV, videojuegos, celulares, computadoras, etc.; el espacio tiene que estar limpio y ordenado.
- Establecer un periodo de tiempo para cada actividad o tarea de acuerdo con la edad del menor, para que se creen rutinas mentales de atención y concentración.
- No utilizar periodos de tiempo muy largos para cada actividad porque esto los aburre, y es importante hacer una pequeña pausa activa entre cada actividad para descansar, de unos 10 minutos.
- Dormir el tiempo suficientemente según las edades es sumamente importante, puesto que el cansancio no es un buen aliado para una atención plena.
- Definir con claridad cuales son las tareas y obligaciones de nuestros hijos de forma periódica, en vista que ellos van creciendo y con rapidez, se puede hacer un listado de todo ello sin llegar a la rigidez.
- Detectar el momento del día en el que el niño se concentra más fácilmente, para que sea ahí cuando realice las tareas que requieren más atención, entendiéndose que la noche no suele ser el mejor momento.
- La alimentación tiene que ser equilibrada; alimentos ricos es fósforo, ácidos grasos Omega 3 y calcio.
- Motivar con pequeños incentivos que no tienen que ser materiales (regalos o juguetes), sino con frases de empoderamiento como «tú puedes hacerlo», «estoy seguro de que lo podrás lograr», entre otras.
- No pegarle, ni gritarle, ni insultarlo o etiquetarlo cuando se distrae por momentos, todo ello daña su autoestima ene l presente y a futuro, como padre tienes que mantener la calma.
¿Cuáles son los beneficios de la respiración y meditación en los niños?
Ya son muchas las escuelas por todo el mundo que han iniciado en esta práctica dentro de las aulas y en talleres grupales. Se trabaja mediante ejercicios de respiración, meditación y atención plena que se incluyen en la rutina de los más pequeños, generalmente en las primeras horas de las clases.
Practicar técnicas de respiración y meditación no es imposible en niños, pero tampoco es siempre fácil, son los padres los que tienen que apoyarlos e incluso practicarlo con ellos; estas técnicas aportan posibilidades para mejorar la atención desde los primeros años de vida, tales como.
- Mejorar su atención, beneficiando su aprendizaje y rendimiento académico.
- Comprender mejor lo que pasa en su entorno y expresan mejor sus emociones.
- Aprenden a concentrarse mejor y a ignorar distracciones.
- Aprenden a regular sus emociones, a estar más tranquilos y por ende a gestionar mejor la impulsividad.
- Se estimula su creatividad.
- Aprenden a ser más compasivos y amables con ellos mismos y con los que les rodean, es decir se optimiza la empatía.
- Mejoran las habilidades como la paciencia y tolerancia a la frustración.
- Les ayuda a tener más autocontrol y seguridad en sí mismos.
Ejercicios y juegos que podemos hacer en familia que potencializan la atención
Los juegos son herramientas muy útiles porque exigen un esfuerzo cognitivo de forma activa, ayudan a que se desarrolle la tolerancia a la frustración de manera no forzada, y fortalecen las funciones ejecutivas del cerebro en el niño. Entrenar y optimizar la atención a través del juego ayuda a los niños a enfocarse, razonar y retener información de forma natural a la vez que divertida.
- Juegos de memoria y asociación visual utilizando por ejemplo las cartas, o también relacionando dibujos o buscando las diferencias entre 2 imágenes muy parecidas.
- Laberintos de diversos tipos.
- Búsqueda de objetos en la casa, previamente escondidos por los adultos.
- Juegos de ordenar cosas con un criterio determinado (color, forma, utilidad, etc.).
- Ejercicios de completar dibujos siguiendo una serie de números.
- Rompecabezas de todo tipo y todo material.
- Juegos de sostener la mirada.
- Juegos utilizando el cronómetro o el temporizador, como el ajedrez u otros.
- Legos o juegos de bloques.