La paternidad es la relación que los hombres establecen con sus hijos en el marco de una práctica compleja en la que intervienen factores sociales y culturales, que además se transforman a lo largo del ciclo de vida.
Ser un papá emocionalmente presente implica estar disponible y conectar genuinamente con los sentimientos de tus hijos, yendo más allá de solo cubrir sus necesidades físicas o económicas.
Tener una relación afectuosa e incondicional con tus hijos, mantener una relación que vaya más allá de proveerle económicamente y brindar una crianza respetuosa: cuidar, criar y educar con buen trato y mantener un clima de diálogo y respeto con la madre y la familia, es parte del trabajo que los padres deben asumir.
Ser un papá emocionalmente presente es:
La paternidad tiene que ser presente y activa, esto es necesario al momento de construir el vínculo emocional con sus hijos, ya que facilita la trascendencia de su rol creando un compromiso afectivo y genera el involucramiento activo en funciones de crianza y acompañamiento en los procesos de desarrollo psicológico y emocional del niño y la niña, desde un sentido de responsabilidad en todos los ámbitos de la vida.
La cercanía de los padres los involucra como cuidadores primarios de sus hijos y es beneficiosa para ellos, ya que ayuda en su bienestar emocional y en la salud misma. Los hombres que están involucrados en la vida de sus hijos, los benefician en términos de su desarrollo social y emocional, tienen relaciones más sanas como adulto.
¿Qué beneficios tiene una paternidad emocionalmente presente?