Qué hacer si tu hijo adolescente no te escucha

La adolescencia es una etapa considerada como la etapa más difícil para los padres por ser la etapa de la «rebeldía», y que se caracteriza por una fuerte búsqueda de independencia por parte del adolescente. El adolescente busca casi desesperadamente ser visto y tratado como un ser individual, quiere por separase de sus padres (en el plano emocional) y reafirmar su propia personalidad. Los padres, en estos momentos de la etapa de vida de sus hijos, se quejan de que sus hijos adolescentes no escuchan cuando les hablan y esto genera estrés y preocupación constante. 

Una investigación que llevo a cabo la Escuela de Medicina de Stanford, explica este hecho de manera científica, llegando a la conclusión de que el cerebro del adolescente no registra la voz de su madre de la misma forma que lo hacía en la etapa de vida de la infancia, en cambio, encuentra mucha más conexión cuando escucha voces de desconocidos o personas no tan familiares.

Estrategias para reconectar y comunicarte

Para mejorar la comunicación y lograr que tu hijo adolescente se abra a escucharte y hablarte, te recomiendo tomar en cuenta estas recomendaciones en el día a día:

  • Evita hacer tantas preguntas y se más a tu hijo y busca ser más concreto, cambia las preguntas cerradas como ¿qué tal tu día?, por preguntas más específicas como «¿qué fue lo mejor de tu día hoy?

  • Habla en momentos en los que estes tranquilo, no intentes resolver conflictos o dar consejos si estas molesto o en medio de una discusión, es mejor primero respirar y propone hablar más tarde cuando ambos estén tranquilos.

  • Aprende a asumir también tu parte de responsabilidad, evalúa tus posibles errores del pasado y los recientes, a veces es necesario dar una disculpa que tiene que ser sincera, en ocasiones este es el primer gran paso para romper las barreas y comenzar un dialogo alturado y con respeto.

  • Los sermones hacen que los adolescentes se pongan a la defensiva y se desconecten de inmediato, escucha a tu hijo sin que lo interrumpas, y no lo juzgues aun si no estás de acuerdo con lo que te esta contando.

  • Demuéstrale a tu hijo que puedes ser empático validando sus emociones y sentimientos, y esto solo se logra cando realmente te pones en su lugar.

  • Para fomentar un entorno y clima basado en la apertura al dialogo y confianza, habla con tu hijo un poco sobre ti y tu día, de tus propias experiencias no solo de la actualidad sino de tu vida pasada.

  • Prioriza racionalmente cuales son los límites no negociables (salud, seguridad, valores, etc.), pero también se flexible en otros aspectos para no desgastar el vínculo con discusiones sin mayor sentido, recuerda que ti eres el adulto.

  • Comparte tiempo con tu hijo, sin que esto implique que lo presiones o fuerces a hacerlo, disfruten momentos juntos sin que exista un plan específico de por medio, procura tu infórmate de que es lo que le gusta y plantéaselo.

  • Tienes derecho a saber dónde está, con quien esta y qué hace, déjale claro que esto no es negociable, si es preciso exígele respuestas concretas y precisas, pero siempre con respeto y sin “autoritarismo”.

  • Evita el exceso de control porque eso los asfixia, muchas veces el desprecio o rebeldía se da cuando los hijos sienten que sus padres son demasiado posesivos o sobre protectores, deja que intenten resolver sus propios problemas ya que esto puede aumentar su receptividad, dejándole en claro que siempre estarás ahí para apoyarlo apenas te lo pida.

  • Si el distanciamiento por parte de tu hijo se convierte en algo constante que puede ya estar afectando su seguridad, su salud mental, su integridad, su rendimiento escolar o la convivencia familiar, entonces es recomendable buscar el apoyo de un profesional psicólogo cuanto antes.